Los niños disfrutan mucho cuando les leemos cuentos y piden una y otra vez que les leamos los que más les gustan. Se me ocurre que para darle un pequeño giro a las mismas lecturas terminemos las mismas con un refrán diferente cada vez que las leamos. Aquí les comparto algunos finales de cuentos que he usado y otros que conseguí en la red y que estoy segura les encantaran a los niños:
… y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
… y colorín colorado, este cuento se ha acabado y el que no se levante se queda pegado.
… y colorín colorado, este cuento se ha acabado, si quieres que te lo cuente otra vez cierra los ojos y cuenta hasta tres.
… y colorín colorado, este cuento se ha acabado, si quieres que lo repita dime que sí y grita.
… y colorín colorado, este cuento se ha acabado y espero que te haya gustado.
… con dragones y princesas y castillos encantados, el que no levante el pompis se le quedará pegado.
… cuento contado ya se ha acabado y por la chimenea se va al tejado.
… y aquí se acaba este cuento, como me lo contaron te lo cuento.
… y aunque testigo yo no he sido así me lo han referido.
… y esta historia está acabada, a tomar leche calentita con azúcar y canela sentadito en la cama.
… y esta historia tan sencilla no la saben ni en Sevilla, en Córdoba casi nada, porque la escuché en Granada.
… y este cuento se acabó y el viento se lo llevó y cuando lo vuelva a encontrar, te lo volveré a contar.
… y fueron felices y comieron perdices y a mí me dieron con los huesos en las narices.
… y fueron felices y comieron perdices y de postre bizcocho, pero a mí me dieron un tomate pocho.
… y fueron felices y comieron perdices y a mí no me dieron porque no quisieron.
… y hubo boda y hubo banquete, y yo fui y vine y a mí no me dieron nada.
… y yo fui y volví con un palmo de nariz.
… y se acabó este cuento con pan y pimiento y todos contentos.
… y se acabó este cuento con sal y pimiento.